Aditivos tóxicos en la alimentación: E104, E420, E441, E621

E104, E420, E441 o E621, son algunos de los ingredientes encriptados que podemos observar en los productos que adquirimos para alimentarnos, ¿Pero cuál es su composición? ¿Sabemos lo que estamos comiendo? ¿Sabemos cómo puede afectar a nuestra salud?  Descubre la verdad sobre los aditivos alimentarios.

¿Qué son los aditivos alimentarios y por qué necesitan toda nuestra atención?

Los aditivos alimentarios son sustancias que pueden ser naturales y sintéticas, que no aportan ningún valor nutricional y que son añadidas tanto a alimentos como a bebidas con la finalidad de mejorar su sabor o textura o bien de facilitar su proceso de elaboración.

Estamos altamente acostumbrados a ver en las listas de  ingredientes estos códigos alfanuméricos tan difíciles de descifrar, lamentablemente esto significa que nos hemos acostumbrado también a no saber qué comemos aunque el principal problema es que no sabemos cómo estas sustancias están afectando a nuestra salud.

Cuida de los tuyos, evita los tóxicos en la alimentación

De otra parte contamos con datos oficiales terribles, como los que nos ofrece la OMS, afirmando que la incidencia mundial del cáncer podría aumentar hasta en un 50% en el año 2020.

Son numerosos los factores de riesgo que intervienen en la incidencia del cáncer, pero entre ellos, no podemos dejar de tener en cuenta los aditivos alimentarios, no en vano, en el propio Instituto Nacional del Cáncer se hace mención a los estudios que demostraron que la combinación de los edulcorantes artificiales ciclamato monosódico y sacarina causaba cáncer de vejiga en animales.

No obstante, cuando estos estudios se trasladaron a seres humanos, el resultado fue que no arrojaron unas evidencias claras, esto significa que no se puede afirmar que causen cáncer en seres humanos, pero desde luego sin evidencias tampoco se puede afirmar que no afecten a nuestra salud.

Así sucede con una larga lista de aditivos alimentarios masivamente utilizados en gran cantidad de productos, muchos de estos productos, incluso nos podrían parecer saludables; por ejemplo, en un yogur natural podemos encontrar gelatina elaborada con restos del cerdo, entre ellos pezuñas, ligamentos, huesos y vísceras. ¿Comerías algo así?

Algunos son inofensivos, otros son puro veneno

Podemos dividir todos los aditivos alimentarios en 6 grupos básicos según la principal función que cumplen en el producto en el que van a ser empleados:

Entre estos grupos podemos encontrar aditivos que resultan inofensivos para nuestra salud, son principalmente aquellos naturales: pectina, cúrcuma, curcumina, clorofila, antocianina, lecitina o ácido cítrico, entre otros.

En cambio, otros aditivos deberían ser directamente evitados, pues entre sus posibles efectos sobre la salud encontramos los siguientes:

  • Acción cancerígena.
  • Irritación del aparato digestivo.
  • Hiperactividad e insomnio.
  • Problemas renales y hepáticos.
  • Afectación del sistema respiratorio y la circulación sanguínea.

¿Sabías que entre estos aditivos alimentarios que deben ser evitados encontramos el ácido clorhídrico, cuyos daños pueden ser irreversibles? Lo encontrarás en el etiquetado nutricional bajo el código E507.

Vuelve a lo natural, deja de envenenarte

La normativa europea que regula los alimentos ecológicos lo deja claro: se utilizarán los mínimos aditivos alimentarios, solo en aquellos casos en los que sean imprescindibles y en estos casos se optarán por aditivos naturales.

Por ejemplo, uno de los aditivos que podemos encontrar en un alimento ecológico es el ácido cítrico, que como ya hemos visto, resulta inofensivo para nuestra salud.

De esta forma, podemos concluir que los alimentos ecológicos no contienen aditivos alimentarios peligrosos para la salud, por ello te recomendamos que tu alimentación sea ecológica, ya que es una de las herramientas más eficaces para proteger a tu organismo frente al veneno contenido en numerosos alimentos.