Alimentación ecológica y orgánica ¿Es lo mismo?

La alimentación saludable, natural, consciente y respetuosa con nuestro organismo y con el medio ambiente está de moda, no obstante, por extraño que pueda parecer, este hecho puede ser muy nocivo. El motivo es que es tanta la información disponible al respecto que se acaba creando una enorme confusión en el consumidor y esta confusión puede conllevar un gasto económico importante en productos que verdaderamente no disponen de las propiedades medicinales de las que presumen. Para alimentarse de una forma verdaderamente consciente es importante acabar con la confusión, por ello en este artículo aclaramos si la alimentación ecológica, orgánica y biológica hacen referencia al mismo significado.

¿Es lo mismo la alimentación ecológica y orgánica?

Sí, los términos “ecológico” y “orgánico” hacen referencia al mismo tipo de alimento y podríamos incorporar un tercer término que también sería sinónimo y albergaría el mismo significado: “biológico”.

Lo único que varía respecto a la utilización de los distintos términos que se pueden emplear no es el significado de los mismos, sino una mayor popularidad en un país u otro, es decir, en España se emplea normalmente el término “ecológico”, en cambio, en el Reino Unido es muy común utilizar el término “orgánico” y en Francia es más popular utilizar la palabra “biológico”.

¿Pero qué es la alimentación ecológica?

En la actualidad es muy fácil que un amplio número de personas relacione rápidamente la alimentación ecológica con una alimentación más saludable, no obstante, es mucho más difícil que exista una comprensión certera acerca de lo que verdaderamente significa este modelo de alimentación.

La alimentación ecológica puede definirse como aquella en la que se consumen productos agrícolas y ganaderos que se han producido bajo unas normas englobadas dentro de los denominados “procedimientos orgánicos”.

Los procedimientos orgánicos estipulan que un alimento ecológico es aquel que cumple con las siguientes características:

  • No se han utilizado plantas ni semillas transgénicas y los organismos animales tampoco han sufrido ninguna modificación genética.
  • No se han utilizado productos químicos sintéticos (herbicidas, pesticidas o fertilizantes) en los cultivos.
  • Se han utilizado métodos agrícolas que permiten una mejor disposición de nutrientes en la tierra de cultivo.
  • Los animales disponen durante su cría de espacios al aire libre y no se permite que la densidad de los mismos sea masiva en base al espacio disponible.
  • La alimentación de los animales de granja se realiza únicamente con productos ecológicos.
  • Los animales destinados al consumo humano sólo son tratados con fármacos en los casos estrictamente necesarios, ya que se prioriza la prevención y el tratamiento natural.
  • Tampoco se permite la administración de hormonas para acelerar el crecimiento de los animales.
  • El transporte de los animales para su sacrificio se realiza de tal forma que se minimiza el estado de estrés y se procura respetar el bienestar animal hasta el último momento.

La producción y uso de alimentos ecológicos representa indudablemente una mejora para el medio ambiente y la salud animal.

 ¿El precio de los alimentos ecológicos es proporcional a los beneficios que estos ofrecen?

Para abordar esta delicada cuestión primeramente es necesario mencionar que el elevado costo que presentan los alimentos ecológicos en comparación con aquellos que no lo son, no es arbitrario ni especulativo, sino que obedece a otros factores que deben tenerse en cuenta:

  • Canadá, Japón y los países de la Unión Europea protegen a través de distintas legislaciones el uso de los términos ecológico, orgánico y biológico, por lo tanto, para la comercialización de un producto que se anuncie con tales características son necesarias certificaciones especiales. El coste de estas certificaciones resulta muy elevado para los productores.
  • Aún en la actualidad existe muy poca demanda de alimentos ecológicos, esto reduce la producción de los mismos y ante una escasa demanda no es posible reducir el precio, ya que la ganancia obtenida no resultaría económicamente sostenible para los productores.

¿El coste de los productos puede considerarse una inversión en salud?

No existe ninguna duda acerca de que la alimentación ecológica resulta más saludable pues a través de la misma se impide que numerosas sustancias tóxicas que habitualmente son consumidas a través de distintos alimentos pasen a formar parte de nuestro organismo.

No obstante, lo que no se debe hacer es utilizar este hecho para afirmar que una alimentación ecológica mantendrá nuestro organismo completamente depurado y libre de toxinas, ya que estas también se incorporan a través de productos cosméticos y del propio medio ambiente.

Del mismo modo la gente suele considerar que “producto químico” es igual a “producto sintético peligroso para la salud”, pero es importante aclarar que no todos los productos químicos son peligrosos y también que algunos productos químicos que se producen de forma natural y no sintética sí pueden llegar a ser nocivos para la salud.

Vamos a explicarlo de forma más clara:

Si estamos realizando una fritura y dejamos que el aceite humee y se queme, se van a producir sustancias químicas cancerígenas, pero las mismas se han producido de una forma natural y siempre que el aceite humee se van a producir, aunque se esté utilizando aceite de oliva virgen extra y ecológico.

Esto quiere decir que si consumes alimentos ecológicos, utilizas métodos de cocción saludables y sigues un estilo de vida activo, este modelo de alimentación te va a ofrecer numerosos beneficios, no obstante, si consumes alcohol en exceso, si fumas, si no controlas la temperatura del aceite durante los fritos y si no has incorporado a tu rutina hábitos de vida saludables, no va a ser significativo para tu salud que ingieras alimentos ecológicos, aún así, seguirá resultando positivo para tu entorno y la sostenibilidad del mismo.

Así pues podemos concluir que si vuestro deseo es cuidaros y estáis dispuestos y dispuestas a realizar todos los cambios necesarios para permitir que vuestro organismo se encuentre en un perfecto estado, el gasto que realicéis en alimentos ecológicos resultará una excelente inversión en vuestra salud y a la vez esa inversión permitirá una mejora del medio ambiente y del bienestar animal.