La alimentación ecológica es beneficiosa para el planeta

Todos podemos estar de acuerdo en que el Planeta Tierra es idóneo para albergar la vida pero, lamentablemente, hemos confundido su habitabilidad con el hecho de creernos que posee recursos ilimitados; y nada más lejos de la realidad. ¿Sabías que los alimentos ecológicos ayudan a cuidar los recursos que la Tierra nos ofrece? A continuación te explicamos por qué.

Los efectos de la agricultura y ganadería NO ecológica sobre el medioambiente

Vivimos en una sociedad de consumo y con dicha actitud es con la que acudimos al supermercado y llenamos nuestra cocina con los alimentos que posteriormente van a influir de forma directa sobre nuestra salud.

En numerosas ocasiones ni siquiera nos tomamos unos breves momentos para revisar la información nutricional de los productos que adquirimos, por lo tanto, mucho menos pensamos en cómo afecta la producción de estos alimentos a nuestro hogar, La Tierra, así como a todos los recursos que ésta posee y que permiten el desarrollo de la vida en la misma.

Mejorar esta situación no pasa por sentirnos culpables, ya que en cierto modo nuestra actitud es fruto de las prioridades que establece la sociedad. No obstante, podemos hacer mucho al respecto, siendo el primer paso la toma de conciencia a través de una información veraz.

Los datos que mostraremos a continuación sobre los efectos de la agricultura y ganadería NO ecológica sobre el medioambiente han sido expuestos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Centro para la Sostenibilidad y el Medio Ambiente Global (SAGE):

  • El sector de la ganadería genera más gases de efecto invernadero que el sector del transporte.
  • La existencia masiva de granjas genera filtración de nitratos hacia el suelo y degradan los recursos existentes en el mismo.
  • Los desechos de las granjas industriales no solo contaminan el suelo sino también el aire por el desprendimiento de gases tóxicos.
  • La actividad agrícola no ecológica supone la tala de ecosistemas forestales para la obtención de nuevas tierras.
  • Los sistemas de agricultura actuales suponen una erosión del suelo y una pérdida de fertilidad en el mismo.
  • Los nitratos, plaguicidas, fertilizantes y otros productos químicos utilizados en la agricultura causan contaminación en el agua subterránea, así como en ríos y arroyos.
  • Tanto la ganadería como la agricultura no ecológica causan directamente pérdida de la biodiversidad genética tanto de especies animales como vegetales.

Consumir alimentos ecológicos es una forma de ayudar al Planeta Tierra

Ya hemos visto que los alimentos que consumimos de forma mayoritaria causan un daño devastador sobre nuestro medioambiente, el cual es responsable de otorgarnos un hábitat idóneo para la vida.

Entonces, lo que nos toca conocer a continuación es a través de qué mecanismos concretos los alimentos ecológicos permiten ayudar al Planeta Tierra conservando los recursos que este nos ofrece:

  • En la agricultura ecológica no se utiliza ningún tipo de pesticida o fertilizante de síntesis química, en consecuencia, no existe contaminación ambiental alguna causada por estas sustancias.
  • La ganadería ecológica es la única que garantiza el aprovechamiento de los residuos de la producción agraria como parte de la alimentación de los animales.
  • La no utilización de abonos químicos en la agricultura implica directamente un ahorro energético importante, ya que la síntesis de estos productos requiere de grandes cantidades de energía y es responsable de la emisión de gases tóxicos.
  • Los gases de efecto invernadero se reducen hasta en un 30% por kilo de alimento producido en comparación con los modelos de agricultura intensiva o industrial.
  • Los recursos de la tierra son adecuadamente utilizados en la agricultura ecológica ya que se utilizan sistemas de regadío inteligentes que previenen la sequía al suponer un importante ahorro de agua.
  • Los sistemas agricultores de rotación de cultivos utilizados en la producción de alimentos ecológicos permiten mejorar la fertilidad de la tierra, favoreciendo el almacenamiento de carbono y aumentando la productividad de una forma completamente respetuosa con los ciclos propios de la naturaleza.

Como hemos mencionado al principio, no podemos vivir en nuestro planeta pensando que los recursos que nos ofrece el mismo son indefinidos, por ello es imprescindible empezar a cuidarlos, y consumir alimentos ecológicos es una forma de lograrlo.