Proceso de un alimento Ecológico

El proceso de un alimento Eco: el mejor origen para la mejor nutrición posible

Un alimento ecológico, orgánico o biológico es aquel que ha sido elaborado teniendo en cuenta la salud de forma integral, tanto la salud del ser humano como la salud del medioambiente, así como también es imprescindible el bienestar animal en los productos que se derivan de la ganadería ecológica.  Estos principios diferencian claramente el proceso que sigue un alimento ecológico respecto al proceso que se da en la elaboración de un alimento convencional.

Distinguiendo el origen del alimento ecológico

El alimento ecológico puede provenir de dos fuentes claramente diferenciadas: puede tratarse de un alimento de origen animal o vegetal, y este aspecto obviamente va a influir en una parte importante del proceso que se sigue para elaborar un producto Eco.

Otro aspecto que debemos mencionar para que toda la información se entienda adecuadamente es que este proceso está regido por los requisitos que establece la Unión Europea para que un determinado alimento finalmente pueda etiquetarse como ecológico.

El inicio de un alimento ecológico de origen vegetal

El primer paso en la producción de un alimento ecológico de origen vegetal se centra en la semilla cultivada y en el suelo que va a poder permitir que el cultivo llegue a ofrecer un fruto que cumpla con los requisitos establecidos.

Las semillas que se plantan en el suelo deben ser producidas de forma orgánica o natural, esto quiere decir que están prohibidas las semillas sintéticas, y más aún, aquellas que son transgénicas, es decir, que han sufrido modificaciones genéticas en post de aumentar la productividad de un cultivo.

En lo que se refiere al suelo, el aspecto que prima es el respeto hacia el mismo, es decir, se busca aprovechar todo lo que la tierra ya ofrece por sí sola para aumentar la fertilidad de la misma, un ejemplo de este respeto es como la agricultura ecológica cuida de los microorganismos habitantes en la tierra, siendo esto vital ya que los mismos son capaces de transferir nutrientes a las plantas.

El principal sistema de cultivo es la rotación, ya que de esta forma se evita que la fertilidad de la tierra se agote, permitiendo también un mayor control de las malas hierbas así como de las plagas.

El inicio de un alimento ecológico de origen animal

La elaboración de los productos de ganadería ecológica debe cumplir con las 5 libertades del bienestar animal, un bienestar del que deben disfrutar los animales hasta el último momento:

  • Libre de sed, hambre y malnutrición.
  • Libre de incomodidad.
  • Libre de dolor y enfermedad.
  • Libre de expresarse.
  • Libre de miedo y estrés.

En el inicio, para garantizar este bienestar, el ganado ecológico debe nacer y criarse en una granja ecológica, los animales nacidos y criados en otro contexto solo podrán incorporarse a una instalación de este tipo después de un periodo adecuado de adaptación.

Las granjas ecológicas deben contar con espacios libres y exteriores para que los animales puedan moverse en total libertad manteniendo su calidad de vida, en el caso de ser necesario un establo, los espacios interiores también deben garantizar un máximo espacio y comodidad, entre otras cosas, porque como verás más adelante los medicamentos no se utilizan de forma preventiva, entonces, las condiciones higiénicas son prioritarias.

El proceso de un alimento Eco: comida lenta para una vida mejor

Los productos ecológicos no están compuestos de alimentos prácticamente sintéticos, producidos masivamente, sino que están elaborados siguiendo los procesos tradicionales que antaño se daban tanto en la agricultura como en la ganadería.  A continuación descubrirás que esto marca la diferencia entre un alimento convencional y uno ecológico.

Extraer todos los nutrientes de la tierra para cultivar los mejores alimentos

La agricultura ecológica utiliza principalmente la rotación de cultivos para mejorar la fertilidad de la tierra sin agotarla, además, su objetivo es que podamos disfrutar de todos los nutrientes contenidos en cereales, frutas, verduras y hortalizas, sin necesidad de ingerir sustancias nocivas tanto para nosotros como para el medio ambiente.

Es por ello que desde la semilla hasta el fruto cosechado, no se pueden utilizar fertilizantes químicos, así como tampoco pesticidas o herbicidas sintéticos. Los productos fitosanitarios utilizados para el control de plaga sólo podrán utilizarse si la cosecha llega a verse afectada y  amenazada.

En este caso la agricultura ecológica solo utiliza los productos permitidos en este ámbito según el reglamento que lo rige, son aquellos productos de menor impacto medioambiental y menor toxicidad para nuestro organismo.

Hasta que llegue el momento de la cosecha, el alimento ecológico vegetal ha crecido siguiendo los ritmos que marca la naturaleza, esto se traduce en un alimento de mejor calidad nutricional, ya que la forma en la que se trata a la tierra permite que la concentración de nutrientes aumente en las plantas.

Una crianza de animales respetuosa, menor ingesta de antibióticos y hormonas

Las granjas ecológicas crían a los animales con respeto, asegurando su bienestar, por lo tanto, durante todo este proceso los mismos van a disfrutar de espacios libres en el exterior y espacios internos amplios e higiénicos.

Este modelo tradicional difiere mucho de la producción industrial y masiva, es por ello que finalmente podemos disfrutar de un alimento elaborado con conciencia, respeto al medioambiente y a los animales y obviamente más saludable para la salud humana.

Cualquier animal destinado a la producción de un alimento ecológico debe basar su alimentación en pienso 100% ecológico, preferiblemente proveniente de la misma granja donde se cría o de la misma región.

Del mismo modo solo se permite la utilización de determinados aditivos alimentarios en casos donde sea verdaderamente necesario para cubrir los requerimientos nutricionales de los animales, aunque no se permite bajo ningún concepto el empleo de hormonas de crecimiento o aminoácidos sintéticos.

Durante la crianza de los animales no se permite la aplicación de antibióticos de forma sistemática o preventiva, ya que la prevención de las enfermedades se realiza principalmente a través de la selección de una raza autóctona, de la condición higiénica de la granja y de la aplicación de productos naturales como homeopatía o hierbas medicinales.

Los antibióticos solo pueden ser utilizados de forma estricta cuando las otras medidas resulten inapropiadas o bien ineficaces frente al control de una determinada enfermedad.

El mayor estado de bienestar del animal durante toda su crianza se traduce también en un alimento de mejor calidad, libre de sustancias que pudieran afectar nocivamente a nuestra salud.

El proceso de un alimento Eco: cosechar el alimento de la mejor forma posible y en el mejor momento

Todo el proceso de crecimiento de un alimento ecológico, ya sea de origen vegetal o animal, se da bajo el reglamento de la producción ecológica, que garantiza el mejor trato hacia el medioambiente, hacia los animales y obviamente también hacia el organismo humano. Cuando se trata de extraer el alimento final, este respeto también es esencial.

La recolección de los frutos

En el ámbito de la agricultura ecológica, como ya hemos podido observar, los cultivos de cereales, leguminosas, verduras, hortalizas y frutas se dan en consonancia con la actividad y fertilidad natural de la tierra, así como también es prioritario el respeto hacia la época propia de cada alimento.

La cosecha o recolección se va a dar de la misma forma: respetando los tiempos de la tierra y sin causar ningún tipo de impacto negativo sobre el medio ambiente, de este modo, junto con la técnica empleada de la rotación de cultivos, las reservas propias del suelo no se agotan.

También es importante que sepas que se reconoce la recolección silvestre de plantas ecológicas siempre que la zona natural donde se recogen no haya sido tratada con aquellos productos no permitidos en la producción ecológica.

Del mismo modo este tipo de recolección ecológica no debe suponer ningún impacto nocivo sobre el hábitat natural donde de forma silvestre han crecido estas plantas.

La conversión del animal en alimento

Las bases de la ganadería ecológica promueven un modelo de crianza tradicional en el que los animales deben disfrutar de un completo bienestar durante toda su vida, un animal con un mayor bienestar se traducirá entonces posteriormente en un alimento de mejor calidad, además de aumentar la conciencia y el respeto en este tipo de producción.

Obviamente en numerosas ocasiones la conversión del animal en alimento supone la muerte del mismo, esto es aplicable en el caso de la ternera, el pollo o el cerdo, entre otros casos. Pero aquí el proceso de un alimento Eco también marca la diferencia.

El transporte de los animales desde las granjas ecológicas hasta el lugar donde van a ser sacrificados se da en las mejores condiciones posibles ya que es prioritario minimizar el estrés y la ansiedad, algo que no se contempla en la ganadería industrial y masiva.

De este modo finalmente obtenemos un alimento que ya hemos visto que presenta muchas ventajas para nuestra salud, pero que ha sido producido de forma tradicional y teniendo en cuenta que los animales son seres vivos, aunque a través de ellos podamos obtener alimento.

El proceso de un alimento Eco: El etiquetado reglamentario, garantía de calidad

Para que un producto ecológico pueda comercializarse debe haber sido elaborado teniendo en cuenta las exigencias reglamentarias, solo de esta forma podrá lograr el etiquetado que garantiza al consumidor el cumplimiento de las leyes que afectan a la agricultura y ganadería ecológica.

La elaboración de los productos ecológicos

Debemos distinguir entre un alimento ecológico vegetal o animal y un alimento ecológico procesado, como por ejemplo los cereales para el desayuno, preparados vegetarianos a base de soja o chips vegetales, entre otros productos.

El consumidor debe saber que en el caso de que un producto ecológico haya sufrido algún tipo de procesamiento, durante el mismo la normativa es igualmente clara: sólo se permite el uso de determinados aditivos alimentarios (los que son inocuos para la salud) y cualquier otro alimento empleado debe proceder igualmente de la producción ecológica.

Cuando este proceso de elaboración de un alimento hacia otro más complejo o procesado se ha dado bajo la normativa que fija la producción ecológica, finalmente el producto es etiquetado con el logo europeo, siendo el mismo obligatorio en todos los alimentos ecos, en cambio, otros sellos o etiquetados son optativos.

Alimentos ecológicos que van de la naturaleza hasta la mesa

Obviamente cuando adquirimos alimentos ecológicos simples, como por ejemplo tomates, patatas, cortes de carne de ternera o huevos, entre otros, no existe ningún tipo de procesamiento, por lo tanto, la etapa final se va a centrar en el envasado y el etiquetado.

Los envases de estos alimentos no tienen por qué estar elaborados con productos ecológicos, como por ejemplo bandejas fabricadas con los residuos provenientes de la caña de azúcar, no obstante, como habíamos mencionado anteriormente, la certificación a través del logo europeo es obligatoria e imprescindible.

Finalmente, a través de una compra consciente con el medioambiente y con nuestra salud podemos disfrutar de un alimento óptimo, que llega a nosotros con la adecuada garantía de calidad y ecologismo.